Sobre operaciones reales
Se siguen operaciones concretas de principio a fin, con sus facturas y su documentación. No se trabaja sobre organigramas ni sobre lo que debería estar pasando.
No revisamos una operación suelta: revisamos cómo funciona el sistema que hay detrás, lo ordenamos y lo dejamos medido.
Cinco pasos que se aplican igual en una revisión puntual que en un acompañamiento de un año.
Entendemos cómo funciona realmente la operación.
Compras, proveedores, transporte, aduanas y documentación, siguiendo operaciones reales de principio a fin en lugar de organigramas.
Detectamos riesgos, ineficiencias y oportunidades.
Cada hallazgo se documenta con su causa, su impacto estimado y la decisión que hay que tomar para resolverlo.
Unimos procesos, información, personas y datos.
La información del pedido, del transporte, de la aduana y del coste deja de vivir en sistemas y correos separados.
Definimos KPIs y damos visibilidad a la operación.
Lead time, coste por operación, cumplimiento de proveedor y desviación de fechas, con la misma base de cálculo cada mes.
Implantamos cambios y medimos su impacto.
Ningún cambio se da por bueno sin comparar el antes y el después con los mismos indicadores.
Se siguen operaciones concretas de principio a fin, con sus facturas y su documentación. No se trabaja sobre organigramas ni sobre lo que debería estar pasando.
Los indicadores se calculan igual antes y después. Si una mejora no se puede comparar con la situación de partida, no se presenta como mejora.
El objetivo es profesionalizar el equipo y documentar el criterio, no generar dependencia. Los procedimientos se quedan en la empresa.
Una primera conversación suele bastar para saber por dónde empezar y si podemos ayudarte.